martes 29 de diciembre de 2009

Dúplica de Isaac León Frías

Isaac León Frías responde al texto de Claudio Cordero publicado en el post anterior:
En el texto enviado por Claudio Cordero al blog La cinefilia no es patriota con el título Derecho de réplica, detrás del tono sosegado y la apariencia de argumentos razonables, se incurre nuevamente en serios errores de información y, a partir de allí, de apreciación y de valoración. Es elemental lo que voy a decir: no se puede juzgar algo si no se manejan los elementos de juicio básicos. Y Cordero no los maneja, por lo tanto se equivoca, persiste en el error.

Por lo pronto, de las tres películas peruanas que menciona como fraudes artísticos, una no es peruana: Máncora. El director es peruano, las locaciones también lo son, pero la producción es íntegramente española y sólo Margarita Morales Macedo ha ofrecido algunos servicios locales de apoyo, más no como empresa coproductora.

Pero eso no es lo más serio. Al insistir en que CONACINE ha premiado varios fraudes artísticos (¿cuáles, además de Tarata y Cu4tro?), señala que se repiten los mismos nombres de siempre y que se descarta a realizadores dispuestos a correr mayores riesgos.

No es verdad en absoluto que los premios de CONACINE hayan premiado a los mismos nombres de siempre (¿cuáles son?) y, es más, son mayoría los proyectos de operas primas los que han obtenido esos premios. Por ejemplo, en los últimos concursos han ganado Daniel y Diego Vega, Rosario García Montero, Palito Ortega, Alejandro Rossi, Héctor Gálvez, Javier Fuentes, Joel Calero y Flaviano Quispe. Cordero no se informa y por eso dice lo que dice. Eso se llama negligencia e irresponsabilidad. Por otra parte, ¿alguna vez ha escrito algo acerca de los cortos o largos previos (en el caso de Ortega y Quispe o del documental de Calero) de esos realizadores? ¿Qué talentos ignorados por los premios han sido descubiertos por él?

Alonso Izaguirre, después de glosar a Bedoya, pregunta, en una de esas perogrulladas antológicas, "Quién elige a los miembros de esa comisión?" Y responde" Pues, el propio CONACINE". Sí, claro, todas las entidades del mundo que otorgan premios eligen a los jurados o comisiones que deciden a los ganadores, pero eso no significa que son esas entidades como tales las que escogen a los premiados. Por ejemplo, las direcciones de todos los festivales de cine eligen a los miembros de los jurados y eso no significa que los manipulen o los presionen. ¿Quién le atribuye a la organización de un Festival la responsabilidad de premiar a tal a cual película? ¿No son acaso los jurados los responsables? ¿Por qué no en este caso? ¿Quién elige a los miembros del jurado? ¿No están acaso propuestos por la directiva de CONACINE que representa a los diversos estamentos de la actividad fílmica? ¿No hay varios "notables de la cultura" que no tienen que ver con el cine y cuya participación incluso ha motivado críticas de Ricardo Bedoya en este blog? ¿ Se puede acusar a esos escritores, intelectuales, pintores, teatristas, docentes, etc. de actuar de forma manipulada?

Para que lo sepan Cordero, Izaguirre, y todos los desinformados que generan las confusiones y hacen correr las suspicacias que motivan estos textos aclararatorios, ni Bedoya, ni Bustamante, ni de Cárdenas ni yo, ni creo ninguno de los críticos de ese presunto y mal entendido establishment que menciona Castro Cobos, hemos formado parte de los jurados que han decidido los premios para los proyectos de largometraje ni que yo sepa ninguno ha tenido nada ver con las decisiones de esos jurados.

Que los jurados se pueden equivocar, quién lo niega o lo discute. El mismo Fernando Vivas reveló en su columna de El Comercio hace algún tiempo que él no votó por el proyecto que dio lugar a Días de Santiago porque no le pareció un guión convincente, reconociendo que le parecía buena la primera película de Josué Méndez. Y eso ocurre con frecuencia, para bien o para mal. Es muy difícil decidir sobre guiones que en el papel pueden ser muy prometedores y que dan lugar luego a una película mediocre. O al revés, hay guiones por los que uno no apostaría y se convierten en filmes novedosos o curiosos. Hay guiones de apariencia convencional que pueden dar lugar a tratamientos heterodoxos o, incluso, de ruptura.

Claro que debe apoyarse a realizadores dispuestos a correr mayores riesgos, como afirma Cordero, que cualquiera diría tiene información sobre esos proyectos que habrían sido descartados. Pero no la tiene y parte una vez más de los supuestos, de lo que él cree que se está descartando y que no conoce. Y eso lo sostiene además quien ni siquiera se toma la molestia de enterarse de todo lo que se produce en el cine peruano y que pide un cine alternativo, desconociendo que, por reducido que sea, existe ese cine que no se exhibe en los multicines.

Por otro lado, ¿qué cosa es lo que entiende Cordero por mayores riesgos? Tarata, más allá de la valoración que pueda suscitar, es un film encerrado y perplejo y Cu4atro casi un ejercicio de coreografía catatónica. ¿No son propuestas arriesgadas y por eso de muy difícil aceptación del público? Lo mismo ocurre con buena parte de las mejores películas argentinas, muy superiores a esas dos películas peruanas, pero con una cuota de riesgo similar (o a veces mayor) que no alcanzan a tener 10,000 espectadores.

Otro malentendido de los textos de Cordero tiene que ver con la valoración. Dice que El delfín y Motor y motivo son “menos malas” que Tarata y Cu4tro. No creo que nadie, que no esté tan identificado con sus propios preconceptos, pueda hacer tal afirmación, especialmente en el caso de Motor y motivo, una realización chapucera por donde se la mire. Y con eso, además, incurre en una flagrante contradicción, pues opone dos películas que están pensadas en función del mercado a otras dos que no lo están, o al menos no en los términos en que se formulan El delfín y Motor y motivo. Para qué pedirle, entonces, a CONACINE que apoye a realizadores que estén dispuestos a correr mayores riesgos. ¿Qué riesgos? Creo que Cordero no tiene una noción clara de lo que está pidiendo y por eso su balance del 2009 es una amalgama de errores y contradicciones.

Dice también Cordero que "a veces el pueblo sabe más que los expertos". ¿A qué se refiere? ¿A que El delfín y Motor y motivo han tenido muchos más espectadores que Tarata y Cu4tro? Ninguna de las películas del argentino Lisandro Alonso ha hecho, hasta donde sé, más de 10,000 espectadores y buena parte del llamado nuevo cine argentino ofrece cifras parecidas. A las películas de la nouvelle vague se les acusó de haber hundido a la industria francesa. Las películas de Glauber Rocha y del cinema novo brasileño fueron fracasos de público. Sí, desde luego, el pueblo sabe más de los expertos sobre lo que le gusta, pero quien tiene un poco más de conocimiento no puede hacer de eso un postulado populista. Ese pueblo que a veces "sabe más que los expertos" no es el que iría a ver las películas de Haneke o de Tsai Min-liang, de Godard o de Rivette.

Esa referencia se llama simple demagogia y con ese argumento podemos descartar buena parte del llamado cine de autor que se ha hecho y se hace en el mundo. Claro que el periodista puede alinearse al lado del público mayoritario, es su derecho y es lo que hacía Alfonso Delboy de manera muy consecuente.

Sin embargo, es una enorme contradicción sostener que el pueblo sabe más que los expertos y por otro lado pedirle a los jurados de CONACINE que apoyen a los realizadores dispuestos a correr mayores riesgos. Encima, Cordero trata de justificar esa frase afirmando que las películas peruanas generan una sensación de aburrimiento y hastío. ¿Entre quiénes, si el público que las ve es muy escaso? En el caso de la mayor parte de esos "fraudes artísticos" ese público no pertenece al "pueblo"? Es el público de los multicines de Miraflores, San Borja y Surco.

Finalmente, una alusión al inefable Castro Cobos que dice con la ligereza de siempre hablando de los "señores tan adorables y entretenidamente risibles", frase que merecería un largo comentario ( no sé a quiénes se refiere, además de Bedoya, Bustamante, seguramente Contreras y a mí), "como si no supieran que ustedes son parte del establishment".

El que parece que todavía no se ha enterado de que es parte del establishment es el mismo Castro Cobos. ¿Cuál es el establishment local? Supongo que se está refiriendo a lo que sería el "establishment cinematográfico" pese a que no lo dice y no creo que esté mencionando ni el establishment gubernamental ni a los más ricos del país. Entonces, ¿no somos parte de ese "establishment" todos los que de una manera u otra estamos involucrados en las prácticas fílmicas o de cultura cinematográfica ¿O es que Castro Cobos se siente en un espacio único de marginalidad?


Isaac León Frías

Réplica de Claudio Cordero

Pese a que no fue remitida a este blog, publicamos la respuesta de Claudio Cordero a las aclaraciones hechas por Isaac León Frías en un anterior post.
Dice Cordero en su respuesta publicada originalmente en el blog La cinefilia no es patriota:
"Antes de continuar la polémica, deseo aclarar algunos puntos. Mi artículo no era una crítica, sino un balance sobre los estrenos peruanos de la cartelera comercial del 2009. Si buscan un análisis profundo de esas películas, van a tener que buscarlo en otro lado. Eso no es impedimento para que me refiera a “Cu4tro”, “Máncora” y “Tarata” como fracasos artísticos. Además, en el texto están apuntados los motivos principales que sustentan mi opinión desfavorable. Quizás algunos colegas se sientan irritados por el tono de mi artículo, pero no conozco ningún crítico que sea comprensivo con bodrios de otras nacionalidades.

Nunca he afirmado que Conacine sea un fraude, pero sí estoy convencido de que han premiado a varios fraudes artísticos. La lista es larga, pero no asoma ninguna autocrítica sobre el hecho de que se repitan, entre los ganadores, los mismos nombres de siempre. No, no estoy acusando a los jurados designados por Conacine de haberse corrompido; simplemente discrepo con la mayoría de sus fallos y lamento que otros realizadores dispuestos a correr mayores riesgos hayan sido postergados hasta la fecha.

Por último, quiero volver a la reflexión central de mi artículo. ¿Qué pasa cuando películas como “El Delfín” o “Motor y Motivo” son menos malas que las financiadas por Conacine? Con la excepción de “La Teta Asustada” creo que la cosecha del cine peruano en el 2009 fue muy pobre. Escribí en mi artículo que “a veces el pueblo sabe más que los expertos” porque son pocas las críticas que recogen este sentimiento de aburrimiento y hastío, sensación que comparten otras muchas personas del medio cinematográfico.

Si no creen en el mensajero, al menos crean el mensaje."

lunes 28 de diciembre de 2009

Preferidas 2009: Enrique Silva


El año 2009 ha sido menos interesante en estrenos comerciales que el anterior. Algo que preocupa porque siguen inaugurándose nuevas salas y la oferta empeora. Entre lo más resaltante de estos últimos doce meses puede destacarse el hecho que hayan coincidido en la cartelera dos películas del veterano Clint Eastwood y también de Quentin Tarantino, que consigno en mi lista. Ciertamente, han habido otros títulos de interés como "La felicidad trae suerte" (Mike Leigh), "La teta asustada" (Claudia Llosa), "¿Qué pasó ayer?" (Todd Phillips), "El llanto de la mariposa" (Julian Schnabel), "El gran golpe" (Roger Donaldson), "Coraline y la puerta secreta" (Henry Selick), "La huérfana" (Jaume Collet-Serra) y "Milk" (Gus Van Sant). Esperemos que 2010 sea mejor.

CARTELERA COMERCIAL

1) Gran Torino (Clint Eastwood)
2)Enemigos públicos (Michael Mann)
3)Sector 9 (Neill Blomkamp)
4)El matrimonio (silencio) de Lorna (Jean-Pierre y Luc Dardenne)
5)A prueba de muerte (Quentin Tarantino)
6)El sustituto (Clint Eastwood)
7)Unas vacaciones diferentes (Martin McDonagh)
8)Up: Una aventura de altura (Pete Docter)
9)Vicky Cristina Barcelona (Woody Allen)
10)Bastardos sin gloria (Quentin Tarantino)

CIRCUITO ALTERNATIVO

1)La nana (Sebastián Silva)
2)Gigante (Adrián Biniez)
3)Los paranoicos (Gabriel Medina)
4)Excursiones (Ezequiel Acuña)
5)Mal día para pescar (Alvaro Brechner)
6)Cinco días sin Nora (Mariana Chenillo)
7)El diario de Agustín (Ignacio Agüero)
8)Ernesto Sábato, mi padre (Mario Sábato)

Enrique Silva Orrego

Mejores de la década: Jorge García (desde Buenos Aires)


Vistas por todas las vías (estrenos, festivales, DVD)

EN CONSTRUCCION (José Luis Guerin) 2000
LA CIENAGA (Lucrecia Martel) 2000
PLATFORM (Jia-Zhang-ke) 2000
NO QUARTO DA VANDA (Pedro Costa) 2000
WERKMEISTER HARMONIES (Bela Tarr) 2000
LA LIBERTAD (Lisandro Alonso) 2001
OU GIT VOTRE SOURIRE ENFOUI? (P. Costa) 2001
PISTOL OPERA Seijun Suzuki) 2001
H/STORY (Nobujiro Suwa) 2001
GOODBYE DRAGON INN (Tsai-Ming-liang) 2003
SHARA (Naomi Kawase) 2003
CAFÉ LUMIERE (Ho-Hsiao-Hsien) 2003
SARABANDE (Ingmar Bergman) 2003
ROUTE 181 (Eyai Sivan/Michael Khleifi) 2004
L´INTRUS (Claire Denis) 2004
EL CIELO GIRA (Mercedes Alvarez) 2004
TROPICAL MALADY (Apichapong Wereesetakul) 2004
GERRY (Gus Van Sant) 2004
LOS AMANTES REGULARES (Philippe Garrel) 2005
HONOR DE CAVALLERIA (Albert Serra) 2006
L´HISTOIRE D´ASTRÉE ET CELADON (Eric Rohmer) 2007
LA FRONTERA DEL ALBA (Philippe Garrel) 2008
HISTORIAS EXTRAORDINARIAS (Mariano Llinás) 2008
JUVENTUD EN MARCHA (Pedro Costa) 2008
INDEPENDENCIA (Raya Martin) 2009

Jorge García

La negación de la racionalidad

Isaac León Frías vuelve a la polémica para responder un artículo de Mario Castro Cobos, publicada en su blog.


Vuelvo sobre uno de los asuntos que han motivado mis dos últimas intervenciones en este blog y que me parece francamente preocupante. Es el enquistamiento de un tipo de acercamiento al cine basado en la pura y más radical subjetividad.

Cordero dice una serie de inexactitudes en un balance del cine peruano durante el 2009. Se cuestionan de manera muy clara esas inexactitudes y sale al ruedo un tipo como Castro Cobos para burlarse y poner en entredicho la lógica que sustenta esos cuestionamientos. No valen las razones, los argumentos: somos cómicos y patéticos quienes intentamos reflexionar, ofrecer datos y pruebas conceptuales. Es decir, entramos de plano en el reino de la total arbitrariedad. El mundo al revés.

Por eso es que Castro Cobos escribe como escribe. Jamás se leerá en sus artículos - que no críticas, pues no lo son- un intento de análisis, un comentario apoyado en los procedimientos del lenguaje audiovisual. Lo que escribe son impresiones o consideraciones que le suscita la película, sin que eso sirva en absoluto para que el lector se forme una imagen de lo que es la película ni tampoco para comprender su significado. Si es verdad que toda crítica o comentario es una elaboración literaria, en este caso lo es de una forma extrema, pero en el sentido más vacuo, como pura divagación. En alguna medida, lo que escribe Castro Cobos sobre las películas encuentra un equivalente, digamos, "poético" (cuántas barbaridades se escriben en nombre de la poesía) en los versos que publica ese blog. No sería sorprendente que Castro Cobos escribiera con otro nombre esas excrecencias que quieren pasar por poesía y si no es él, es su claro alter ego versificado. No es simple casualidad que las publique y las promueva.

Entonces, cada película viene a ser un simple pretexto para la elucubración, para lo que se le ocurra en el momento de la escritura, para lo que quiere o necesita soltar en ese instante Y si no son películas, cualquier otro tema está tratado de la misma manera. La coherencia y la sindéresis no interesan para nada. Es la escritura como catarsis en un estilo alambicado y a la vez fatigado y remolón.

Pero más allá del caso individual, que podría estar circunscrito a una (o a unas pocas personas), la arbitrariedad se extiende. Entonces, se puede decir cualquier cosa, lanzar cualquier acusación o agravio, dar por hechos supuestos no probados y todo eso parece legítimo y defendible.Y cualquiera que contradice con argumentos de peso está atentando contra la libertad de expresión. Es decir, es la conversión del error, la torpeza y, por cierto, la inquina como valores defendibles.

Eso es lo que ocurre, lamentablemente, en relación con el cine peruano donde hay varios críticos que se prodigan en cargos, en descalificaciones, en sarcasmos, y además lo hacen a partir de una supuesta superioridad intelectual, desde una atalaya en la que miran como a minusválidas las producciones peruanas, merecedoras de todas las burlas y desaprobaciones. Entonces, la paranoia se impone: todo resulta sospechoso, producto de ventajas y de arreglos bajo la mesa, de favores inmerecidos, de apoyos que no debieron ser entregados. Ergo: CONACINE se convierte en una bestia negra por prohijar tales despropósitos.

No hay el menor esfuerzo por informarse y comprender los reglamentos de CONACINE, y por tanto sus atribuciones y sus límites, el funcionamiento y los mecanismos con que se financian los proyectos ni los modos en que se producen los filmes. Tampoco los problemas de la distribución y del mercado. Se mencionan las "expectativas" como si fueran un hecho conocido e inconmovible. Se miran las películas de cualquier modo, con aire displicente y, con frecuencia, con una metodología crítica precaria.


¿Qué queda? La subjetividad suelta de la peor manera, el impresionismo más rampante, la repetición de lugares comunes...

Sin embargo, y aunque suele mantenerse la ligereza y el poco rigor, no es igual el tratamiento que se les dispensa a las películas que vienen de fuera, por malas que sean. La actitud es otra, los términos utilizados, también. El sarcasmo está ausente. Es decir, se ablanda el vínculo con el film, hay una mayor consideración, no se le trata como a un producto minusválido.

En la perspectiva señalada no funciona la posibilidad de un debate que quiera arrojar algún resultado provechoso. ¿Cómo oponer razones a sinrazones, criterios claros a afirmaciones o acusaciones basadas en supuestos no probados o en medias verdades? ¿Qué cotejo de ideas puede intentarse con alguien como Castro Cobos que vive dentro de una suerte de semiautismo intelectual? ¿Sobre qué base si no tiene la menor consistencia conceptual? Nunca le he escuchado un enunciado mínimamente articulado ni ninguna propuesta coherente. De allí que, no lo dudo, saldrá una vez más al paso con su afectado estilo literario y con su paquidérmico sentido del humor para, finalmente, no decir nada que no sean burlas y agravios, recurriendo a las imágenes de ancianos y a sus reiteradas referencias a la edad. Como si no hubiera jóvenes o gente de mediana edad que son emocionalmente mucho más viejos que los mayores. Habría que ver hasta qué punto esa reiteración suya con el tema de la edad está dando cuenta de lo que sería un mecanismo de contraidentificación compulsiva, un rechazo patológico a lo "viejo" que habita en él. Pero ni soy psicoanalista ni quiero imaginarme qué abismos tortuosos habitan en el interior de Castro Cobos, aunque ya lo que escribe es bastante revelador.

Isaac León Frías

domingo 27 de diciembre de 2009

Respuesta a los (malos) levanta ánimos de Cordero

Isaac León Frías responde a un post aparecido en La cinefilia no es patriota:
Cuando no hay argumentos y razones que esgrimir, cuando no hay nada defendible que no sea la mera frivolización de la escritura sobre el cine, se apela a la burla, a la ironía, a la descalificación por edad ("los viejos críticos"), a las alusiones al ridículo ("estos señores tan adorables y entretenidamente risibles"). Eso es lo que hace Castro Cobos en el blog La cinefilia no es patriota, en la introducción a una supuesta discrepancia de Alonso Izaguirre con una objeción hecha por mí al texto de Cordero sobre el cine peruano del último año. No hay en esa introducción un solo término que no sea despectivo y burlón. Todo lo contrario de lo que hemos escrito quienes hemos formulado serias objeciones a ese texto y en las que no hay el menor asomo de ironía o de menosprecio. ¿Cómo se podría responder a una introducción como la que refiero? Sin duda, de la misma forma, pero no lo voy a hacer porque me parece inútil.

Ahora sí me permito una pequeña ironía: Cordero debería decirle a quienes fungen de levanta ánimos, "no me defiendan, compadres". No dicen nada que pueda ser atendible. Lo único rescatable de lo que firma Izaguirre son las largas citas de lo que escribió Bedoya, con lo que Izaguirre, con las ambiguedades habituales en esa crítica chatarra que parece extenderse en el espacio informático, parece estar de acuerdo pero no tanto. No hay nada propio o personal, ni siquiera un tímido intento de decir algo que tenga sentido.

Claro que Cordero tiene todo el derecho del mundo a expresar lo que cree o piensa. Cuestionar lo que dice no es negarle en absoluto ese derecho. En este caso concreto es sólo poner en evidencia los errores de información, las confusiones, las atribuciones inexactas, como en otro caso - que no es el que ha suscitado las respuestas- podría ser discrepar con criterios o valoraciones. Pero ni siquiera es un asunto de discrepancias el que se ha puesto de manifiesto: es simplemente, repito, el señalamiento de errores, confusiones e inexactitudes. ¿Por qué Claudio Cordero no responde a las objeciones hechas? ¿No será precisamente porque no tiene razones para oponer a las que se han vertido cuestionando los términos de su texto? Tampoco se puede discrepar de lo que escriben Castro Cobos e Izaguirre porque todo es hueco e insustancial: burlas o repetición de lo que otros dicen.

Nadie ha dicho, o de pronto sí y no me he enterado, que no se puedan hacer cuestionamientos -incluso duros y severos- al Conacine. Lo que no corresponde hacer son cargos infundados, acusaciones sin base que no sean esas vaguedades que se parecen a las risitas o a los murmullos de un grupo cómplice ante algo que les parece cómico y patético como a Castro Cobos "los viejos críticos". ¿Por qué Castro Cobos, Izaguirre o el mismo Claudio Cordero no hacen de una vez una lista fundamentada de cuestionamientos al Conacine?

Quiero enterarme, porque todavía no lo sé, si es que hay motivos o no para las discrepancias. Me temo que una vez más el pedido caerá en el vacío y con ello la posibilidad de un diálogo o un debate que aclare posiciones y que ofrezca diversos puntos de vista sobre temas controversiales.

Isaac León Frías

sábado 26 de diciembre de 2009

Preferidas 2009: Miguel Marías (desde Madrid)


MEJORES PELÍCULAS RECIENTES (no anteriores a 2007) VISTAS POR VEZ PRIMERA DURANTE 2009

1. Independencia (Raya Martin, 2009)
Historias extraordinarias (Mariano Llinás, 2008)
Two Lovers (James Gray, 2008)
4. Vincere (Marco Bellocchio, 2009)
Ne change rien (Pedro Costa, 2009)
Un lac (Philippe Grandrieux, 2008)
Morrer Como Um Homem (João Pedro Rodrigues, 2009)
A Religiosa Portuguesa/La Religieuse portugaise (Eugène Green, 2009)
9. Yuki & Nina (Suwa Nabuhiro & Hippolyte Girardot, 2009)
Singularidades de uma Rapariga Loira (Manoel de Oliveira, 2009)
11.Yumurta (Semíh Kaplanoğlu, 2007)
12.Merde (en “Tokyo!”) (Leos Carax, 2008)
Bellamy (Claude Chabrol, 2008)
Jal aljido mothamyeonseo (Like You Knew It All)(Hong Sang-soo, 2008)
15.La Danse-Le Ballet de l'Opéra de Paris (Frederick Wiseman, 2009)
Niupi er (Oxhide II) (Liu Jia Yin, 2009)
La Fille du RER (André Téchiné, 2009)
Juego de escena - Jogo de Cena (Scene Playing) (Eduardo Coutinho, 2007)

Miguel Marías